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El primer día de observación me asignaron al aula de cuatro años "Lealtad". La profesora me permitió presentarme ante sus alumnos, y posteriormente, inicié con la observación de la clase.

La docente dio inicio saludando a sus estudiantes con una canción titulada "Hola, ¿Cómo están?".

En un primer momento, pude notar que una madre de familia se encontraba en el aula para brindar apoyo a la maestra con su hijo, quien aparentemente presentaba problemas de conducta.


Luego, la profesora mostró imágenes de los sectores para que los niños pudieran identificarlos. Las pegó en la pizarra y, uno por uno, los alumnos elegían hacia dónde deseaban ir. Los sectores consistían en "La casita", "Constructores", "Arte", "Lectura". Después del tiempo asignado para jugar en los sectores, solicitó que guardaran los juguetes en su lugar correspondiente para comenzar con la clase.

A continuación, leyeron un pequeño poema que la maestra había preparado previamente en un papelote. Antes de ello, realizaron ejercicios bucales que ayudan a mejorar el habla. Tras la lectura, llevó a cabo una pequeña dinámica para mantener atentos a los niños y niñas.

Seguidamente, inició su tema central. Primero, sacó una bolsa misteriosa y pidió a un niño que le ayudara a sacar lo que había dentro. Al hacerlo, la maestra preguntó a la clase: "¿Cómo se llama el objeto que tengo en las manos?". Los niños respondieron que era un polo, luego un short y, posteriormente, unas medias.


La profesora dibujó, con ayuda de una cinta de color, tres cuadrantes y solicitó voluntarios para que organizaran las prendas por tipo de ropa, lo cual hicieron. Luego, en un papelote ya listo, decía "¿Cuántos hay?" y los niños tenían que identificar cuántos polos, shorts y medias había.

Después, la maestra le entregó a cada uno una hoja de trabajo, en la cual los niños debían identificar y clasificar las prendas de vestir. Más tarde, sacó otro papelote que decía "¿Cómo ayudo en casa?" y, debajo, tres imágenes: recoger los juguetes, tender la cama y limpiar. Preguntó a cada niño y niña qué tareas realizaban en casa con sinceridad.

Luego llegó la hora de la lonchera, por lo que llevamos a los alumnos a lavarse las manos para que pudieran ingerir sus alimentos. Previo a ello, rezamos con una canción.

Tras la hora de la lonchera, la maestra les comentó que pronto habría una celebración en el colegio y que, por ello, tenían que dibujar a un niño y una niña en una fiesta. Le entregó a cada uno una hoja pequeña para realizar la actividad.

Luego los llevamos al área de psicomotricidad donde cada niño eligió donde jugar.

Finalmente, cuando llegó la hora de la salida, las madres de familia acudieron a recoger a sus niños.



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